Mañana | Experiencia de Voluntariado Oficial en la Base de Shenshuping
Salimos a las 8 de la mañana y llegamos en 30 minutos a la base de pandas de Shenshuping. Situada en el núcleo de la reserva natural a 1700 m de altitud, cuenta con un entorno natural auténtico, clima agradable y pocos turistas, garantizando una experiencia exclusiva. La base se divide en tres zonas funcionales: exhibición de cría, entrenamiento de reintroducción y liberación silvestre. Tiene 59 recintos estandarizados y alberga 74 pandas, siendo un centro líder en investigación, cría y reintroducción de pandas. Se pueden observar los pandas en su rutina diaria durante todo el día, incluso jugando en la nieve en invierno. Participamos en el programa oficial de voluntariado: firmamos el acuerdo de seguridad, recibimos uniforme y credencial, y realizamos tareas prácticas de cuidado de pandas. El guía explica detalladamente las historias de siete pandas famosos, detallando su rescate, repatriación, cría y reintroducción. Al finalizar la actividad, visionamos un documental oficial de conservación, recibimos un certificado de voluntariado y tomamos una foto grupal.
Normas del Programa de Voluntariado
Las plazas diarias del programa son limitadas y requieren reserva anticipada, sin reserva no se puede participar en las tareas prácticas. El rango de edad permitido es de 10 a 70 años, y es obligatorio presentar un informe médico oficial para inscribirse. Está prohibido usar pantalones cortos, calzado resbaladizo, perfume y esmalte de uñas para no alterar el fino olfato de los pandas.
Tarde | Experiencia de Kung Fu Qingcheng y alojamiento
Nos dirigimos al Monte Qingcheng para practicar el Kung Fu Qingcheng, un patrimonio cultural inmaterial con 2000 años de historia, difundido en más de 80 países del mundo. Las clases son aptas para principiantes, incluyen boxeo básico, tai chi terapéutico y esgrima inicial, permitiendo conocer la profunda filosofía taoísta de cultivo personal y las auténticas artes marciales tradicionales chinas. Al atardecer nos alojamos al pie de la montaña para adaptarnos al clima local y descansar plenamente.