Hoy te espera una jornada completa para sentir esa mezcla perfecta entre Oriente y Occidente que define a Shanghái, la llamada “París del Este”. Conocerás museos extraordinarios, jardines con encanto clásico, rascacielos impresionantes y una arquitectura internacional que refleja el alma cosmopolita de la ciudad.
Museo de Shanghái: comienza el día visitando este fascinante museo donde el arte y la historia de China se encuentran en perfecta armonía. El edificio tiene una forma singular inspirada en un antiguo recipiente de bronce llamado ding, con techo redondo y base cuadrada simbolizando la idea tradicional de “cielo redondo, tierra cuadrada”. Aquí se conservan más de 120.000 reliquias culturales que recorren 5.000 años de historia, desde piezas de bronce y cerámica hasta caligrafías y esculturas. No dejes de visitar las Salas de Bronce y Cerámica, donde se exhiben auténticas joyas como el Da Ke Ding, un recipiente ritual de más de 3.000 años de antigüedad, y el Bianzhong del marqués Su de Jin, antiguos instrumentos musicales de una delicadeza impresionante.
Jardín Yuyuan y Bazar Yuyuan: después, te adentrarás en el Jardín Yuyuan, el jardín clásico más famoso de Shanghái y un auténtico oasis en pleno centro urbano. Pasea sin prisa entre pabellones, estanques, puentes y esculturas talladas con una maestría que refleja la esencia del arte tradicional chino. Justo al salir, encontrarás el Bazar Yuyuan, un lugar lleno de vida donde puedes probar deliciosos bocadillos típicos y descubrir artesanías locales y obras de arte tradicionales.
Calle Nanjing y El Bund: a continuación, disfrutarás de un paseo por la Calle Nanjing, una de las avenidas comerciales más famosas del país. A ambos lados encontrarás tiendas de marcas reconocidas, restaurantes, cafés y modernos edificios que muestran el dinamismo de la ciudad. Desde allí, continúa hasta El Bund, el paseo más emblemático de Shanghái. Conocido como “la exposición de arquitectura internacional”, el Bund reúne 52 edificios de distintos estilos europeos y modernos. Desde este punto tendrás ante ti una de las vistas más icónicas de China: el impresionante horizonte del distrito financiero de Pudong, lleno de rascacielos imposibles.
Torre de Shanghái: para cerrar el día, asciende a la Torre de Shanghái, el edificio más alto del país y el segundo del mundo, con 632 metros de altura. Sube hasta el piso 118, a 546 metros sobre el suelo, y disfruta de una panorámica espectacular de la ciudad moderna iluminada: un recuerdo que jamás olvidarás.